Contabilidad

Facturación para autónomos en España: qué campos son obligatorios

13 de agosto de 2026

Una factura mal hecha no es solo un problema estético. Si le falta un campo obligatorio, tu cliente puede rechazarla, Hacienda puede no admitirla como gasto deducible en la otra punta de la operación, y tú puedes tener problemas si te la revisan. La buena noticia es que la lista de campos obligatorios es corta y siempre la misma — el problema casi nunca es no saberla, es olvidar uno de los campos en el día a día.

Los campos que no pueden faltar

Toda factura completa (no simplificada) necesita, como mínimo:

  • Número y, en su caso, serie. Correlativo, sin huecos dentro de la misma serie. Si facturas poco, una serie única por año es más que suficiente.
  • Fecha de expedición. Y, si es distinta, la fecha en que se realizó la operación o se cobró un anticipo.
  • Datos completos del emisor: nombre y apellidos o razón social, NIF, y domicilio fiscal.
  • Datos completos del destinatario: los mismos tres datos. Sin NIF del cliente, la factura no es válida para que él se la deduzca — es el fallo más habitual entre autónomos que empiezan.
  • Descripción de la operación: qué se ha vendido o prestado, con detalle suficiente para identificarlo (no vale "servicios varios").
  • Base imponible, tipo de IVA y cuota — desglosados, no solo el total.
  • Retención de IRPF, si aplica (típicamente cuando facturas a otro profesional o empresa en España) — porcentaje e importe retenido, restado del total a cobrar.

Factura simplificada: cuándo basta con menos

Para importes pequeños (con carácter general, hasta 400 € IVA incluido, o cuando el cliente es un particular y no lo pide de otra forma) se puede emitir una factura simplificada, que no necesita los datos completos del destinatario — basta con el NIF del emisor y una descripción genérica de la operación. Es la que ves en un tique de compra. Para servicios profesionales entre empresas o autónomos, lo habitual sigue siendo la factura completa.

Los tres errores que más se repiten

  • Saltarse un número de la serie. Si anulas una factura, no la borres — emite una rectificativa. Un hueco en la numeración es lo primero que llama la atención en una revisión.
  • Olvidar la retención de IRPF cuando corresponde, o aplicar un porcentaje que no es el que le toca a esa relación profesional concreta.
  • Domicilio fiscal desactualizado tras una mudanza — factura tras factura, sin que nadie se dé cuenta hasta que hay que corregirlas todas.

Esta es una guía general, no asesoramiento fiscal para tu caso concreto — la normativa de facturación (Real Decreto 1619/2012) tiene matices según el tipo de operación, y conviene confirmar con tu gestoría cualquier duda antes de facturar algo fuera de lo habitual.

En ContaApp, cada factura se crea con todos estos campos ya integrados en el formulario — no hay que recordarlos, la app no te deja dejar uno en blanco.

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